Como Efraím Medina hablando de vejigas de cerdo

Image

Imagen de Chad Michael Ward, un artista al que recomiendo mucho: http://thechadmichaelward.com/

Por definición, asqueroso es algo o alguien que produce asco… que es repugnante. Soy repugnante -entonces- porque me gusta la repugnancia, las cosas que generan aversión. El amarillismo viene después pero antes de ser amarillista es porque soy asqueroso, como muchos de ustedes, no tanto como algunos ustedes.

Por eso disfruto Invasor Zim y los cuentos de Chuck Palahniuk y ver peleas en la calle mientras que se parten la cara y siento curiosidad por saber hasta dónde es capaz de llegar el salvajismo en un ser humano. Como soy repugnante, no me molesta, visualmente, pasar al lado de gente mutilada o excrementos de personas en la calle. Esto, en lugar de repelerme, me llama la atención y me despierta más curiosidad. Esas ganas de saber qué cosas hay en el mundo que no se ven todos los días. Una ardilla pisada por un carro o una paloma que quien-sabe-cómo terminó muerta al lado de un árbol me impresiona en lugar de alejarme. Por eso, a veces, me imagino cómo se veía el ojo colgante de Zeus (mi perro) cuando Dante (mi otro perro) se lo arrancó.

El otro día, me encontré un murciélago con las alas destrozadas enredado en un alambrado que se asemeja a una prisión. Aquel mamífero estaba siendo carcomido por varias hormigas en todo el cuerpo. Depresivo de ver. Con la ayuda de una persona que no es repugnante como yo, pude liberarlo y dejarlo morir a la sombra de una palma. Me di cuenta de que hay cosas que no me gusta ver, por asquerosas que sean, porque no las quiero ver todos los días y creo que no estoy tan perdido después de todo. Pero muchos de ustedes son peores que yo porque se cubren con un manto para salvaguardar la dignidad que es importante reflejar como individuo de una sociedad.

He conocido gente que deja los orinales del baño llenos de vello púbico y otros que se orinan en las puertas de sus vecinos. Hay personas que se masturban en los buses y tienen sexo con caballos. Existen los que matan cerdos a martillazos y ponen a pelear perros hasta matarse. Comemos fetos, sangre de cerdo, ojos de pescado, culos de gallina, lengua de vaca y a otros seres humanos.

No somos indiferentes a la repugnancia. Por eso a Efrain Medina, Bukowski y a esas películas de los barrios de Medellín les va tan bien. Por eso observamos detenidamente qué y cuánto cagamos y dónde vomitan los demás. Por eso vamos más despacio cuando hay un accidente y levantamos la cabeza. Escribimos en Google: “mujer atacada por un chimpancé” y nos metemos en la Deep Web. Compartimos videos de violaciones, perros desfigurados por pólvora, gatos despellejados y víctimas de la droga del cocodrilo.

No nos llama la atención la crudeza explícita que aparece en NatGeo de un león despellejando a un venado pero buscamos varias versiones de los videos de Youtube donde otro león mató a una persona.

Yo soy asqueroso, pero no tan asqueroso como muchos de ustedes que repugnan creyéndose dignos cada día.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s