Los ojos de Zeus

IMG-20130522-WA0007

Si Zeus fuera un dios griego, no tendría que preocuparse por perder la vista o por el ojo que le falta. Si Zeus fuera un ser humano, todos sentirían pena por él y alguno le preguntaría si sus pensamientos los ve en imágenes o no. Como no es ninguno de los anteriores, Zeus mueve la cola cuando alguien se acerca a tocarlo, da dos pasos hacia atrás cuando se choca contra algo y sigue caminando en otra dirección. Está gordo, viejo, ciego y castrado. Su hijo Dante, otro pug que es tres años menor que él , le arrancó el ojo izquierdo (su ojo bueno) en una pelea de cinco segundos.

En su camino hacia el parque, el carlino escucha a uno de sus dueños renegando por la poca gasolina de su carro. Se sube en un ascensor, acompañado por un tipo de camisa encajada y zapatos de cuero que está levantando la voz en el teléfono porque hay un asunto irresuelto.  Zeus levanta la cabeza para mirar al tipo, creyendo que está siendo regañado.

Una vez en el parque intenta correr al mismo ritmo de Dante y lo persigue para morderlo suavemente o solo amagar. Al lado del columpio hay una niña llorando porque quiere el juguete que otro niño tiene, mientras la empleada del servicio, con una expresión de molestia y el celular sostenido entre su hombro y su oreja, trata de contentarla con otro juguete.

No muy lejos del parque, hay una señora barriendo con expresión de aburrimiento. Zeus nació con queratoconjuntivitis seca y no puede lagrimar o ver bien. Por esta enfermedad, su oído está más desarrollado. Desde el parque, el pug puede escuchar los pelos de la escoba rozando la arena y las hojas del piso y en el fondo, una melodía orquestada por los murmullos guturales de la barrendera.

Ha pasado 10 minutos desde que salió de su casa y no entiende por qué la empleada del servicio con su visión perfecta, el hombre de negocios con sus dos testículos y la niña con toda la juventud por delante son tan infelices a primera vista. Ni Zeus ni Dante entienden por qué  nos aburrimos de estar felices y nos malcriamos al punto de que todos nos puede causar infelicidad.

Todo ese malestar y esas ganas de no estar bien por razones superficiales se han metido en la cabeza de Dante. Él también tiene rabia y no sabe por qué. Está aburrido de su vida y siente que debe hacer algo extraordinario para salvarse de morir sin tener algo que contarle a sus nietos. En un lapso de 0.30 segundos, todo se vuelve oscuro, la respiración se paraliza y Dante muerde a Zeus en la cara.

El enfermo de queratonconjuntivitis ha perdido uno de sus ojos, el único por el que podía ver. Al hijo de Zeus le tiembla la boca, no entiende qué acabó de pasar, no sabe que ha dejado ciego a su padre, no sabe porqué está tan enojado.  De todas las cosas que podía hacer para que su vida se volviera más interesante, eligió dañar a otros. Su primera reacción es lamer los restos del ojo de Zeus.

Noventa por ciento tuerto, no es perfecto, no es un dios, pero mientras la oscuridad y la confusión empiezan a rondar en su cabeza, iluminada por la luz estridente de una sala de urgencias en una veterinaria, se da cuenta de que su suerte no es buena, pero no es la peor.

El escenario fuera de esa sala donde está, iluminado por el alumbrado público, es diferente. Un mundo de perros más desafortunados, castrados y ciegos por las piedras que les arrojaron, flacos por comer frío cada noche y viejos hasta que un carro decida no frenar.

Zeus llegará a su casa a recuperarse de la cirugía y se chocará contra las paredes por no estar acostumbrado a su collar isabelino. Sus dueños lo alimentarán y Dante le lamerá la cicatriz de su ojo cocido en seis puntos. En una de sus colisiones contra un mueble, dará dos pasos hacia atrás y se preguntará porqué algunos se quejan todos los días por el ojo de Zeus cuando por lo menos pueden recibir atención quirúrgica.

Anuncios

One response to “Los ojos de Zeus

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s